RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La Cancillería de la República Dominicana anunció que está a la espera de la aprobación del Departamento de Estado de Estados Unidos para dos de los cuatro consulados propuestos por el presidente Luis Abinader la semana pasada. Los restantes consulados están sujetos a procesos internos antes de ser sometidos a evaluación del gobierno estadounidense.
El Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex) informó que se están realizando los trámites necesarios para la apertura de nuevos consulados en Estados Unidos y América del Sur, conforme al anuncio de Abinader durante su intervención en la Asamblea General de la ONU el 23 de septiembre.
Los consulados que requieren la aprobación de EE.UU. son los de Providence, Rhode Island, y Raleigh, Carolina del Norte. Por su parte, las solicitudes para abrir consulados en Baltimore, Maryland, y Connecticut, así como en Buenos Aires, Argentina, y Santiago, Chile, están en proceso interno previo a la solicitud oficial a las autoridades estadounidenses.
Si el Departamento de Estado, bajo el liderazgo de Antony Blinken, aprueba estas solicitudes, la cantidad de consulados dominicanos en Estados Unidos se incrementarían a 14. Actualmente, el país cuenta con consulados en Los Ángeles, Miami, Orlando, Chicago, Nueva Orleans, Boston, Nueva York, Paterson, Houston y Filadelfia.
Según datos del Instituto de Dominicanos y Dominicanas en el Exterior, Estados Unidos alberga la mayor cantidad de dominicanos, con 2,396,784 residentes, lo que representa el 84 % del total de la diáspora dominicana, estimada en 2,846,716 a diciembre de 2023.
En total, la República Dominicana mantiene 110 consulados en todo el mundo. La instalación de oficinas consulares está regida por la Convención de Viena de 1963, que establece que se requiere el consentimiento del país receptor para establecer una oficina consular en su territorio.
Las oficinas consulares tienen funciones que incluyen la emisión de pasaportes, la protección de los ciudadanos dominicanos y la promoción de relaciones comerciales y culturales con el país anfitrión.

