RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- República Dominicana ha logrado reducir su índice de subalimentación al 3.6 %, según el más reciente informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), una disminución considerable respecto al 8.7 % registrado en 2020.
El dato refleja avances importantes en materia de seguridad alimentaria, aunque el alto costo de los alimentos continúa siendo un reto para las autoridades y la población.
El ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, celebró la cifra como un reflejo positivo de las políticas públicas implementadas en los últimos años.
“Ratificamos nuestro compromiso con el Objetivo de Desarrollo Sostenible Hambre Cero de las Naciones Unidas”, expresó Paliza en su cuenta oficial en la red social X.
Según la FAO, el país ha mejorado sus indicadores gracias a acciones como el fortalecimiento de la producción agropecuaria, la distribución de alimentos subsidiados y programas de asistencia social, enfocados en los sectores más vulnerables.
Sin embargo, distintos actores han advertido que la reducción del hambre no significa que los alimentos sean más accesibles para todos.
Pese a reducción de subalimentación, continúa preocupación por precio de alimentos
La inflación en productos de consumo básico sigue siendo una preocupación. En febrero de este año, el Consejo Nacional de Comerciantes y Empresarios (Conacerd) informó que más de 20 productos de la canasta básica registraron aumentos de entre un 4.5 % y un 6.5 %, debido, en parte, al impacto del impuesto al valor agregado (IVA).
Entre los alimentos con mayor incremento de precio se encuentran el aceite, arroz, pan, leche, huevo, café y víveres como el plátano, la yuca y la zanahoria.
Estos aumentos afectan principalmente a las familias de ingresos medios y bajos, que destinan un alto porcentaje de su presupuesto a la compra de alimentos.
Especialistas en economía y seguridad alimentaria señalan que, si bien la reducción de la subalimentación es un logro destacable, el desafío ahora es garantizar la estabilidad de precios y el acceso equitativo a alimentos nutritivos.

