RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.-La llegada masiva de sargazo a las playas dominicanas volvió a provocar indignación este fin de semana, mientras ciudadanos y organizaciones ambientalistas reclaman una respuesta más firme del Gobierno ante un fenómeno que amenaza el turismo, la pesca y la biodiversidad.
Imágenes difundidas en redes sociales muestran la playa de Boca Chica cubierta por un manto de algas que tiñe de marrón sus aguas, situación que se repite en otros puntos del litoral y preocupa a comunidades costeras que aseguran enfrentar solas la crisis.
Aunque funcionarios han prometido acciones coordinadas, en la práctica las medidas han sido mínimas y dispersas: no existen barreras suficientes en el mar, las brigadas de limpieza resultan limitadas y los planes de aprovechamiento del sargazo no se han concretado.
El contraste con otros países del Caribe, que han adoptado políticas más agresivas, resalta la falta de estrategia local. La magnitud del problema incluso obligó a suspender operaciones en la planta eléctrica AES Dominica, sin que se haya articulado una respuesta nacional integral.
Ambientalistas y representantes del sector turístico advierten que la inacción podría afectar la reputación de destinos como Punta Cana, Bayahíbe y Samaná, donde el sargazo amenaza con alejar visitantes hacia playas de la región que han logrado mitigar su impacto.
Sectores sociales coinciden en que el país requiere liderazgo, coordinación y voluntad política para proteger sus playas, principal recurso económico nacional.

