RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La Superintendencia de Bancos (SB) presentó el informe «Hacia un sistema financiero inclusivo y sostenible 2025», en el que analiza el progreso y los desafíos para ampliar la participación de grupos vulnerables en el sistema financiero dominicano.
El documento, basado en encuestas a entidades de intermediación financiera (EIF) y a sus usuarios, plantea que, si bien se han registrado mejoras en materia de género, accesibilidad y sostenibilidad, persisten barreras que limitan la igualdad de oportunidades.
Según el estudio, la inclusión financiera con enfoque de género muestra avances: las mujeres representan ya el 48 % de las personas deudoras y el 48 % de las EIF cuenta con políticas de igualdad.
Además, el 20 % destina recursos específicos para iniciativas en este ámbito. Sin embargo, solo el 14 % ofrece productos diseñados exclusivamente para mujeres, lo que revela un margen significativo para diversificar la oferta.
También se identificó que el 27 % de las entidades mantiene alianzas estratégicas relacionadas con igualdad y el 14 % posee certificaciones en buenas prácticas.
En cuanto a accesibilidad, el 84 % de las entidades dispone de rampas o infraestructura adaptada para personas con discapacidad.
En el entorno digital, el 45 % cuenta con páginas web accesibles y el 20 % con aplicaciones móviles diseñadas bajo este criterio.
A pesar de estos avances, el informe señala que aún existen brechas en la disponibilidad de productos inclusivos y en la capacitación del personal para atender adecuadamente a estos segmentos.
No obstante, entre las personas con discapacidad encuestadas, el 74 % afirmó sentirse seguro utilizando aplicaciones móviles y el 70 % en la banca en línea.
Papel de las micro, según SB
El estudio también resalta el papel de las micro, pequeñas y medianas empresas lideradas por mujeres, que aportan más del 30 % del PIB y generan más del 60 % del empleo formal. Iniciativas como el Women Entrepreneurs Finance Code han fortalecido la producción de datos desagregados por género y contribuido a reducir brechas de financiamiento.
Desde la perspectiva de los usuarios, la mayoría expresa confianza en sus entidades financieras: el 84 % de las mujeres manifestó confiar en su institución, y más del 90 % de los encuestados dijo sentirse satisfecho con los productos y el servicio recibido. Sin embargo, el 26 % de las mujeres reportó enfrentar requisitos adicionales al solicitar productos financieros.
El informe revela además desafíos específicos para otros grupos. Entre las personas migrantes, el 48 % indicó que se les solicita documentación adicional para acceder a productos financieros, aunque el 77 % afirmó confiar plenamente en su entidad principal.
En el caso de los adultos mayores, el 16 % de los encuestados mayores de 65 años dijo haber sido rechazado por su edad, y su participación se concentra en productos tradicionales, con baja adopción de canales digitales.
Aunque las EIF han incorporado atención preferencial y programas educativos para este grupo, el documento señala que se requiere mejorar la accesibilidad tecnológica y diseñar soluciones orientadas a su estabilidad financiera.
En materia de sostenibilidad, el 45 % de las entidades cuenta con políticas vinculadas a este tema y el 39 % ofrece productos verdes, como préstamos para paneles solares o vehículos eléctricos.
Sin embargo, el 43 % de los usuarios asegura desconocer la existencia de estas opciones en su entidad.

