RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.– La obra teatral “Solos” concluyó su temporada en Casa de Teatro con funciones a casa llena. Además, el montaje puso en escena los conflictos emocionales que enfrentan muchos hombres y la dificultad para hablar sobre salud mental.
La producción de Otro Teatro presentó una historia centrada en la masculinidad dominicana. Asimismo, exploró los silencios, temores y frustraciones que pueden permanecer ocultos durante años.
Escrita y dirigida por Robelitza Pérez, la pieza reunió a cuatro hombres acostumbrados a compartir partidas de dominó. Sin embargo, una ausencia inesperada altera la dinámica del grupo y expone conflictos que permanecían ocultos.
Las funciones se realizaron del 20 al 23 de agosto. Durante esos días, el público acompañó una propuesta que aborda los obstáculos para expresar emociones y reconocer situaciones de vulnerabilidad.
Una historia sobre emociones reprimidas
A partir de la ausencia de uno de los personajes, la trama lleva a los protagonistas a confrontar sus propias experiencias. Por consiguiente, el dominó funciona como punto de encuentro para revelar tensiones personales y sociales.
El montaje contó con las actuaciones de Gilberto Hernández, Miguel Oniel y Richarson Díaz. Los intérpretes llevaron a escena personajes marcados por conflictos personales y presiones relacionadas con los modelos tradicionales de masculinidad.
Además, la obra utiliza situaciones cotidianas y vínculos de amistad para presentar una conversación sobre las emociones masculinas. De esta manera, “Solos” cuestiona la idea de que los hombres deben ocultar aquello que sienten.
La propuesta no busca ofrecer respuestas definitivas. En cambio, plantea interrogantes sobre la forma en que los hombres procesan el dolor y enfrentan sus problemas emocionales.
“Solos” abre conversación sobre salud mental
Para Robelitza Pérez, uno de los propósitos del montaje consiste en llevar estos temas más allá del escenario. Por ello, la obra procura generar conversaciones sobre asuntos que con frecuencia quedan fuera del ámbito familiar y social.
La producción estuvo a cargo de Karina Valdez y Solanyi Muriel. Asimismo, contó con un equipo artístico enfocado en la vulnerabilidad, la amistad y la expresión de las emociones.
Con el cierre de la temporada, “Solos” deja abierta una conversación sobre la salud mental masculina. Además, el montaje plantea la importancia de revisar los patrones que dificultan que muchos hombres hablen sobre sus experiencias.
Así, la obra utiliza el teatro como espacio para abordar una realidad poco visible. Al mismo tiempo, invita al público a reflexionar sobre las consecuencias de guardar durante años emociones, temores y conflictos personales.

