RDÉ DIGITAL, CHICAGO.- Un reloj de bolsillo vinculado al hundimiento del Titanic será subastado el próximo 22 de abril en Chicago. La pieza perteneció a John Jacob Astor IV, considerado el pasajero más acaudalado a bordo.
Según estimaciones, el objeto podría alcanzar un valor de hasta 500,000 dólares.
Un objeto con alto valor histórico
El reloj, de la marca Patek Philippe, fue adquirido en 1904 y comercializado originalmente por Tiffany & Co..
Además, destaca por su trazabilidad, ya que ha permanecido en la familia Astor durante más de un siglo.
La autenticidad está respaldada por documentos familiares y registros históricos, lo que incrementa su valor en el mercado.
Subasta con piezas exclusivas
La venta será organizada por Freeman’s Auction.
El reloj será la pieza principal de un lote que incluye 63 relojes y accesorios.
Entre ellos figura un lápiz de oro elaborado por Battin & Co., valorado entre 10,000 y 20,000 dólares.
Historia detrás del objeto
Astor viajaba en el Titanic junto a su esposa Madeleine. Durante el naufragio, ayudó a su esposa a abordar un bote salvavidas antes de despedirse, en uno de los episodios más recordados de la tragedia.
Sus pertenencias fueron recuperadas días después por el buque Mackay-Bennett.
Una herencia familiar de más de un siglo
El reloj fue heredado por varias generaciones de la familia Astor:
- Pasó a su hijo Vincent Astor
- Luego a su esposa en 1959
- Posteriormente a su hijo
- Finalmente a Charlene Astor en 2014
Tras su fallecimiento en 2025, los herederos decidieron subastar la pieza.
Mercado en auge para objetos del Titanic
El interés por objetos del Titanic ha crecido en los últimos años.
Por ejemplo:
- Un reloj vinculado a Astor se vendió en 2024 por 1.5 millones de dólares
- Otro perteneciente a Isidor Straus alcanzó 2.3 millones de dólares
En ese contexto, la autenticidad y procedencia familiar aumentan el valor de estas piezas.
Una pieza única en la historia
El reloj de Astor destaca por su documentación completa y su conservación.
En conclusión, su subasta representa una oportunidad excepcional para coleccionistas y un nuevo capítulo en el legado histórico del Titanic.

