RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La Superintendencia de Bancos (SB) ha anunciado la devolución de RD$419.7 millones a usuarios y usuarias de entidades financieras entre agosto de 2020 y marzo de 2024, gracias a la implementación de nuevas estrategias de atención al cliente y la expansión de los canales de contacto.
Este monto representa un impresionante incremento del 425% en comparación con los cuatro años anteriores a agosto de 2020. La SB atribuye este éxito al proceso de transformación de la Oficina de Servicios y Protección al Usuario Financiero (ProUsuario), la cual ha mejorado significativamente sus capacidades para atender las necesidades de los consumidores.
Uno de los cambios más notables ha sido el aumento en el número de reclamaciones, que ha pasado de un promedio anual de 1,560 a 4,518 desde agosto de 2020. Además, la cantidad de contactos con usuarios ha experimentado un crecimiento del 235%, alcanzando los 280,800 hasta febrero de 2024.
La transformación de ProUsuario ha implicado una renovación completa de sus canales de atención, tanto en modalidades presenciales como a distancia. Además de sus modernas oficinas en Santo Domingo y Santiago, la entidad ha lanzado una aplicación móvil propia que facilita el acceso a sus servicios a los clientes de las instituciones financieras. Esta aplicación permite realizar reclamaciones, obtener información crediticia, acceder a educación financiera y consultar cuentas inactivas, entre otras funciones.
Recientemente, se han agregado nuevas características a la aplicación, como la opción de solicitar el retiro de listas de promociones y ventas de productos bancarios, explorar ubicaciones y horarios de sucursales y cajeros automáticos en todo el país, y recibir un diagnóstico del nivel de endeudamiento personal.
La aplicación ProUsuario está disponible de forma gratuita para su descarga en las tiendas de aplicaciones Android (Google Play) y iOS (App Store), así como a través de cualquier navegador web en prousuario.gob.do. Estas mejoras buscan fortalecer la relación entre los usuarios y las entidades financieras, garantizando un servicio más eficiente y transparente.

