RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.– Los suplidores del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE), representados por la consultora de mipymes Elizabeth Berigüete, denunciaron este martes que persisten las irregularidades vinculadas a las llamadas “cocinas fantasmas”. Afirman que, pese a haber recibido anticipos, las autoridades redujeron de manera unilateral la cantidad de raciones contratadas.
Durante una rueda de prensa, los pequeños suplidores pidieron al nuevo director ejecutivo, Adolfo Pérez, y al Ministerio Público investigar a fondo los casos y someter a los responsables. Advirtieron que de no hacerlo, se mantendrá la impunidad que por años ha afectado al sistema.
Licitaciones sin auditorías
Los denunciantes señalaron que las licitaciones en curso para 2027 y 2028 avanzan sin auditar las cocinas deficitarias ni las denominadas “cocinas fantasmas”. Además, acusan a las autoridades de violar los pliegos de condiciones y de excluir a mipymes legítimas sin compensación.
Recordaron que las destituciones de antiguos funcionarios como Cecilio Rodríguez y Víctor Castro respondieron a pruebas documentadas y denuncias formales. “Pasar por alto esos antecedentes y seguir marginando a las mipymes afectadas no es señal de cambio, sino la continuidad de la impunidad”, sostuvieron.
Ejemplo de contratos reducidos
Uno de los casos expuestos fue el de la empresa Sabor de Doña Ciri S.R.L., contratada para suplir 818,213 raciones por un valor de 69.7 millones de pesos. Tras recibir el anticipo, sólo pudo entregar 316,400 raciones debido a una reducción unilateral en el contrato.
Impacto en las mipymes
Los suplidores recordaron que entre 2021 y 2024 los centros educativos atendidos por el INABIE crecieron de 3,480 a casi 7,000, y la población beneficiaria de 1.3 millones a 1.7 millones de estudiantes. Sin embargo, las plazas disponibles para mipymes disminuyeron, lo que obligó a más de 2,000 suplidores a cerrar sus puertas o abandonar el sistema.
Estructuras de desvío de fondos
Finalmente, insistieron en que las llamadas “cocinas fantasmas” no son simples errores administrativos, sino estructuras creadas para desviar fondos, justificar contratos irregulares y afectar directamente la alimentación escolar.

