RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO- Una tormenta geomagnética, también conocida como tormenta solar, está afectando la Tierra y ha sido clasificada por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos como severa, con un nivel de riesgo 4 en una escala que va del 1 (menor) al 5 (extremo).
Estas perturbaciones del campo magnético terrestre se producen cuando las partículas emitidas en erupciones solares alcanzan la magnetosfera, provocando alteraciones que pueden durar desde varias horas hasta varios días, según el Instituto Geográfico Nacional (IGN) de España.
Cómo se generan
El Sol emite continuamente partículas en lo que se conoce como viento solar. Normalmente, la magnetosfera terrestre desvía estas partículas, pero las eyecciones de masa coronal más intensas pueden deformarla y generar tormentas geomagnéticas.
La NOAA utiliza una escala de cinco niveles (G1 a G5) para cuantificar la intensidad de estas tormentas y sus posibles efectos. La velocidad y fuerza del viento solar determinan cuánto tardan en llegar a la Tierra y causar perturbaciones, que afectan simultáneamente a todo el planeta.
Efectos visibles y posibles riesgos
Uno de los efectos más conocidos son las auroras boreales, visibles cuando las partículas solares interactúan con gases de la atmósfera como oxígeno y nitrógeno, lo que genera distintos colores. Durante tormentas extremas, las auroras pueden observarse incluso en latitudes bajas, lejos de los polos.
Los daños sobre infraestructuras o personas no son frecuentes, aunque pueden afectar a:
- Satélites y sistemas de navegación
- Comunicaciones
- Redes de distribución eléctrica, con riesgo de recalentamiento en transformadores de alta tensión
El Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA notificó a los operadores de infraestructuras críticas y a las autoridades para que adopten medidas preventivas que mitiguen cualquier impacto.
Aunque este tipo de eventos puede causar problemas en el control de voltaje de los sistemas eléctricos, los riesgos se pueden reducir mediante estrategias preventivas y monitoreo constante.
Monitoreo continuo
Durante los últimos años, varias misiones espaciales se han lanzado para observar la actividad solar desde diferentes posiciones y alertar sobre eyecciones de masa coronal que podrían afectar la Tierra.

