RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS (EFE).- El republicano, Donald Trump, y la demócrata, Kamala Harris, coinciden en una promesa electoral clave en Nevada: eliminar el impuesto a las propinas, una medida destinada a atraer el voto de trabajadores del sector servicios.
Aunque ambos candidatos han incluido esta propuesta en sus programas económicos, expertos la ven difícil de implementar.
En Nevada, un estado clave para las elecciones presidenciales de noviembre, alrededor del 17 % de los trabajadores dependen de las propinas, como Mía Silva, una barman de 51 años en Las Vegas.
Para Silva, que gana el sueldo mínimo y depende en gran parte de las propinas, la eliminación de este impuesto sería una ayuda significativa.
Trump lanzó esta propuesta en junio, y Harris se sumó en agosto. Aunque Harris aventaja a Trump por un punto porcentual en Nevada, la medida ha sido calificada como “confusa” por algunos analistas, ya que no es probable que prospere en el Congreso.
Para George Escarero, mesero y miembro del sindicato de Trabajadores Culinarios, el tema del sindicato es más importante que la eliminación del impuesto. Aunque apoya la propuesta, su prioridad es que Harris garantice derechos laborales y mejoras en la vivienda.

