RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- Cada año, el último domingo de julio se celebra en la República Dominicana el Día de los Padres, una fecha dedicada a honrar y reconocer el rol de los padres en la familia y en la sociedad. Esta conmemoración busca resaltar los valores de responsabilidad, amor, protección y guía que representa la figura paterna en la vida de sus hijos.
A diferencia de otros países donde el Día del Padre se celebra en junio, en la República Dominicana se reservó el último domingo de julio para rendir homenaje a los padres, una tradición que se mantiene viva en hogares, centros educativos, instituciones y medios de comunicación a nivel nacional.
Durante esta jornada, muchas familias dominicanas aprovechan para compartir, agradecer y reconocer públicamente el esfuerzo y la dedicación de los padres. También es común que se realicen actividades escolares, misas, mensajes oficiales y campañas de concienciación sobre la paternidad responsable.
El Día de los Padres representa una oportunidad para reflexionar sobre el compromiso de criar, educar y acompañar con amor y ejemplo a las nuevas generaciones.
Más allá de los regalos y las palabras bonitas, este día invita a mirar con gratitud esos gestos cotidianos que a menudo pasan desapercibidos: la mano firme que enseña a caminar, el consejo silencioso en medio de una dificultad, el abrazo que calma sin necesidad de palabras. Ser padre es una tarea que no termina, y es en los pequeños actos donde muchas veces se esconde el verdadero amor.
El Día de los Padres también es una ocasión para reconocer a aquellos hombres que, sin ser padres biológicos, han asumido el papel con entrega y afecto: abuelos, tíos, padrastros, hermanos mayores o figuras cercanas que han dejado huellas imborrables en la vida de alguien. Porque ser padre no solo es cuestión de sangre, sino de presencia, compromiso y corazón.

