RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.-Cada 18 de julio, el mundo celebra el Día Internacional de Nelson Mandela, en honor al nacimiento del líder sudafricano que dedicó su vida a la lucha por la libertad, la igualdad y los derechos humanos. Su conmemoración internacional fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2009 como un llamado global a la acción, inspirado en el ejemplo de un hombre que cambió la historia a través del perdón, la resistencia pacífica y la justicia social.
Nelson Mandela pasó 27 años en prisión por luchar contra el régimen del apartheid en Sudáfrica. Al salir, no buscó venganza, sino reconciliación. En 1994 se convirtió en el primer presidente de piel oscura de su país, marcando el inicio de una nueva era.
Esta fecha no es solo para recordar, sino para actuar. Se invita a las personas en todo el mundo a dedicar al menos 67 minutos de su tiempo uno por cada año que Mandela dedicó al servicio público a ayudar a otros, ya sea con pequeños gestos o grandes causas.
Nelson Mandela dejó un legado imborrable: “La mayor gloria no es nunca caer, sino levantarse cada vez que caemos”. Su vida es un recordatorio de que todos, sin importar nuestra historia, tenemos el poder de transformar el mundo.
Su figura también trascendió la política: Mandela fue un símbolo de unidad y esperanza, incluso en escenarios internacionales. Recibió más de 250 premios y reconocimientos, entre ellos el Premio Nobel de la Paz en 1993, compartido con Frederik de Klerk, por sus esfuerzos conjuntos para terminar con el apartheid y establecer una democracia multirracial en Sudáfrica.
En vida, Mandela también promovió la educación como herramienta de liberación. Fue famoso por decir que “la educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo”. Por eso, muchas de las actividades realizadas en su nombre se centran en iniciativas educativas, desarrollo comunitario y lucha contra la pobreza.

