RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- Durante el 79º periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas y la Cumbre del Futuro, los gobiernos de República Dominicana y Chile, junto a organismos multilaterales, hicieron un urgente llamado para aumentar la financiación destinada a la educación en América Latina y el Caribe.
Esta iniciativa busca abordar la alarmante brecha en los resultados de aprendizaje, la cual ha afectado a muchos niños en la región, especialmente tras el impacto de la pandemia de COVID-19.
Antes de la pandemia, el 52 % de los niños de 10 años en América Latina y el Caribe no podían leer ni comprender un cuento, cifra que podría aumentar al 79 % si no se implementan medidas efectivas para la recuperación del aprendizaje.
En este contexto, UNICEF enfatizó la necesidad de una financiación innovadora para asegurar recursos suficientes que garanticen una educación inclusiva, equitativa y de calidad.
El presidente de la República Dominicana, Luis Rodolfo Abinader Corona, expresó: “la educación es el motor del desarrollo y la clave para transformar nuestras sociedades; por eso, estamos decididos a convertir las escuelas en el centro del desarrollo y de las políticas públicas, donde se forja el futuro de nuestra nación”.
En colaboración con el Gobierno dominicano, UNICEF ha implementado el Programa Nacional CON BASE, que ha mostrado resultados positivos en la mejora del aprendizaje fundamental en español y matemáticas para estudiantes de 1º a 3º grado en zonas vulnerables.
Los hallazgos indican que el 50 % de los estudiantes ha alcanzado niveles aceptables en escritura tras la implementación del programa, en comparación con un 17 % anterior.
Mandeep O’Brien, directora de la División de Alianzas Públicas de UNICEF, afirmó que “invertir en educación en Latinoamérica es fundamental para romper el ciclo de la pobreza, promover la equidad y construir sociedades más justas”. Resaltó que la experiencia dominicana con el programa CON BASE es un ejemplo de una inversión eficiente en educación en la región.
Con un 75 % de la población estudiantil sin alcanzar competencias básicas en matemáticas y un 50 % en lectura, se hace imperativo actuar de inmediato. El llamado a la acción, respaldado por entidades como UNESCO, CEPAL, el BID, el Banco Mundial, la CAF y la Fundación Varkey, urge a los gobiernos y a la comunidad internacional a adoptar varias medidas:
– Aumentar la inversión pública en educación, priorizando áreas con mayores retornos y estudiantes en situación de vulnerabilidad.
– Potenciar estrategias de financiamiento sostenible mediante políticas fiscales progresivas y medidas innovadoras.
– Incrementar la ayuda oficial al desarrollo destinada a la educación, fomentando inversiones a largo plazo en sistemas educativos públicos.
– Fortalecer los sistemas de gestión e información para planificar inversiones y monitorear su impacto, asegurando que sean suficientes, equitativas y transparentes.
O’Brien advirtió: “La educación es la base del desarrollo, la paz y la seguridad, pero a menudo es ignorada. Es hora de actuar con inversiones inteligentes y cumplir nuestra promesa de educación para todos los niños y niñas. No hay tiempo que perder”.
En el marco de la Asamblea General de la ONU, Amelia Vicini, presidenta del Consejo Directivo de la Fundación Inicia Educación, participó en un encuentro sobre los aportes del sector privado para mejorar el sistema educativo en América Latina.
Vicini subrayó la importancia de que las estructuras que gestionan los sistemas educativos se enfoquen en ofrecer un servicio de calidad.
Carlos Carrera, representante de UNICEF en el país, también destacó que asegurar el acceso a una educación inclusiva y de calidad es clave para el desarrollo sostenible y el bienestar de las futuras generaciones.
Resaltó que invertir en educación de alto nivel es crucial para que cada niño y niña desarrolle las habilidades necesarias para enfrentar los desafíos del futuro y promover la igualdad de oportunidades.

