RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO. – El Gobierno de Estados Unidos estudia cómo financiar su deuda en medio de los cambios del mercado. Por eso, Wall Street debate la posible eliminación del bono del Tesoro a 20 años.
Este bono es un título de deuda pública. Mediante su emisión, el Gobierno recibe dinero prestado de inversionistas. A cambio, paga intereses y devuelve el capital al cumplirse el plazo acordado. En este caso, el vencimiento ocurre después de dos décadas.
¿Por qué se cuestiona este bono?
La posibilidad de suspender estas emisiones surgió tras comentarios de George Saravelos, estratega de Deutsche Bank. Según explicó, escuchó conversaciones sobre el tema durante una visita a clientes en Nueva York.
Sin embargo, el Departamento del Tesoro no ha confirmado esa medida. Por ahora, la propuesta forma parte del debate sobre el costo de financiar la deuda pública.
El bono a 20 años regresó al mercado en 2020, durante la gestión de Steven Mnuchin como secretario del Tesoro. Desde entonces, sus rendimientos han superado en ocasiones los de los bonos a 10 y 30 años. Esto puede encarecer el financiamiento del Gobierno.
Además, el Tesoro publicará su próxima declaración trimestral de financiamiento el 4 de noviembre. Ese documento permitirá conocer posibles ajustes en la estrategia de emisión de deuda.
Posibles cambios en la deuda pública
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha considerado cambios en la estrategia de endeudamiento. Entre las opciones figura ampliar la recompra de títulos antiguos. Esta medida ayuda a gestionar la deuda que permanece en circulación.
Por otra parte, Citigroup prevé posibles reducciones de 3.000 millones de dólares por subasta en los bonos a 20 y 30 años. Según esa proyección, el Gobierno compensaría parte de la reducción con más letras del Tesoro.
Estos títulos tienen vencimientos más cortos. Por tanto, permiten obtener financiamiento por períodos menores, aunque requieren refinanciar la deuda con mayor frecuencia.
Competencia por el dinero de los inversionistas
Mientras tanto, grandes empresas tecnológicas emiten bonos para financiar sus inversiones en inteligencia artificial. Como resultado, compiten por capital con el Gobierno estadounidense.
Entre los inversionistas que reciben estas ofertas figuran fondos de pensiones y otras instituciones financieras. Además, la inflación, los costos de la energía y las expectativas sobre las tasas de interés influyen en la demanda de deuda.
Por ello, las condiciones del mercado pueden cambiar el costo de los préstamos públicos. También pueden afectar el interés de los inversionistas por los bonos de largo plazo.
Riesgos de eliminar el bono
Algunos analistas advierten que eliminar el título a 20 años podría reducir la liquidez de ese segmento del mercado. Asimismo, el cambio generaría dudas sobre las futuras emisiones del Tesoro.
En consecuencia, los inversores tendrían que ajustar sus estrategias. El Gobierno, por su parte, podría depender de más de títulos con vencimientos cortos.
No obstante, todavía no existe una decisión oficial sobre la eliminación del bono. Por ahora, el mercado espera la actualización del programa de financiamiento previsto para noviembre.
Finalmente, esa publicación ayudará a determinar si el Tesoro mantendrá las emisiones a 20 años o modificará su estrategia de deuda pública.

