RDÉ DIGITAL SANTO DOMINGO.- El DJ y productor audiovisual venezolano Andrés Alejandro Montilla Vega, conocido artísticamente como Aquarius , oriundo de Mérida, Venezuela, convirtió su participación en Ensamble Etéreo en una descarga de energía, mezclas y sonidos electrónicos. Su propuesta mantuvo las buenas vibraciones sobre el escenario y se conectó con el público mediante una selección dinámica.
La música forma parte de su vida desde la infancia. Su abuelo tocaba guitarra, guitarrón, cuatro y violín, mientras que un tío se desempeñaba como DJ. Además, su padre trabajaba con adaptaciones de sonido para vehículos. Así, entre instrumentos, discos, vinilos, casetes, cables y bocinas, Aquarius creció rodeado de sonidos.
Sin embargo, durante una década su principal pasión fue el skate. La música electrónica y el hip hop lo acompañaban mientras patinaba, especialmente el drum and bass. Todo cambió después de una lesión que lo obligó a permanecer alrededor de un año y medio en recuperación.
De una lesión nació el DJ
Durante ese período, Aquarius comenzó a experimentar con la mezcla de música. Lo que empezó como una forma de enfrentar el encierro terminó convirtiéndose en una nueva pasión.
Posteriormente, comenzó a tocar en fiestas organizadas entre amigos. Luego, un DJ escuchó su trabajo y lo invitó a presentarse en una discoteca. Aquella experiencia marcó un punto de inflexión en su camino musical.
Más adelante, su llegada a República Dominicana significó una pausa en esa carrera. Las circunstancias lo llevaron a centrarse en el trabajo ya dejar de lado la música por falta de equipos y recursos.
No obstante, su vínculo con el mundo creativo continuó. Montilla había estudiado cine en la Universidad de Los Andes, en Mérida. Además, desarrolló trabajos como productor, editor y cineasta hasta constituir su propia productora audiovisual.
Hace aproximadamente dos años y medio tomó una decisión determinante: dejó su empresa para dedicarse a la música y hacer de su pasión una actividad central.
Acuario llevó su energía al escenario
En Ensamble Etéreo , esa historia desembocó en un set cargado de ritmo. Aquarius abrió con “Don’t Stop”, de Max Styler, y avanzó por diferentes matices de la electrónica.
La inclusión “Freakk”, “Feeling Good”, “Tell Us” y “Galvanize”, en la versión de Chris Lake. También incorporó “Baiana”, “Loca People”, “Baby Got Back” y “Party People”.
El recorrido continuó con “Bla Bla Bla”, “I Remember”, “Toxic” y “Hypnotized”. De esta manera, el DJ construyó una presentación de alta intensidad y variedad sonora.
Más que una sesión de mezclas, su participación mostró el resultado de una historia marcada por la música, el audiovisual y la capacidad de reinventarse. En Ensamble Etéreo , Aquarius encontró nuevamente el espacio para hacer aquello que decidió elegir por encima de todo: la música.

