RDÉ DIGITAL, NUEVA YORK.- Ariana Grande se aleja temporalmente de los escenarios después de cerrar su gira “Eternal Sunshine” en Londres. La cantante estadounidense no pudo contener las lágrimas durante el concierto celebrado la noche del martes en el O2 Arena.
Grande, de 33 años, culminó una serie de diez presentaciones en Londres, todas con entradas agotadas. Con este espectáculo también puso punto final a una gira de 41 conciertos, marcada por el respaldo de sus seguidores.
Ante unos 20.000 asistentes, el artista tomó el micrófono para agradecerles por acompañarla durante esta etapa. Con la voz entrecortada, dijo que había vivido una de las experiencias más bonitas de su vida.
Grande protagoniza una despedida emotiva
Mientras hablaba con el público, Grande tuvo que llevarse las manos a los ojos para secarse las lágrimas. Aun así, consiguió terminar su mensaje antes de lanzar besos a los asistentes.
La intérprete apareció vestida completamente de negro. Además, mantuvo su participación en las coreografías junto a sus bailarines durante el espectáculo.
Sin embargo, uno de los momentos más emotivos llegó antes de interpretar “One Last Time”. En esa ocasión, Grande pidió ayuda al público para cantar la canción.
El tema adquirió un significado especial después del atentado ocurrido en Manchester en 2017. La tragedia sucedió durante un concierto de la cantante y dejó 22 personas muertas.
Desde entonces, “One Last Time” se ha convertido en una canción vinculada con los supervivientes del ataque y con quienes resultaron afectados por aquella tragedia.
La cantante hará una pausa de los escenarios.
La decisión de Ariana Grande de alejarse de los escenarios será temporal. Según su equipo, el artista busca tomar distancia del constante escrutinio social al que ha estado expuesto.
En los últimos meses, además, su apariencia física ha generado numerosos comentarios y especulaciones en redes sociales. Estos cuestionamientos han incluido rumores relacionados con su salud física y mental.
No obstante, la crónica de la BBC ofreció una apreciación distinta durante el concierto de Londres. El medio señaló que Grande no mostraba señales de fragilidad durante su actuación.
Según esa crónica, la cantante únicamente presentó una herida en uno de sus pies. Por lo demás, respondió con soltura a los distintos bailes junto a su equipo.
Así, la presentación en el O2 Arena marcó una despedida temporal. Grande cerró su gira rodeada de sus seguidores, antes de comenzar un período alejada de las actuaciones en vivo.

