RDÉ DIGITAL, EE.UU.- La caída de los precios de la energía provocó una reducción de la inflación al consumidor en Estados Unidos durante enero. Según datos oficiales publicados este viernes, la inflación se ubicó en 2.4 % interanual, por debajo de lo previsto. Este resultado representa una señal positiva tras años de fuertes aumentos de precios.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) se situó por debajo del 2.7 % registrado en diciembre. Además, quedó por debajo del 2.5 % esperado por analistas consultados por The Wall Street Journal. En términos mensuales, el IPC general aumentó 0.2 %.
Por su parte, la inflación subyacente mostró un comportamiento estable. Este indicador, que excluye alimentos y energía, creció 2.5 % interanual. Asimismo, a nivel mensual avanzó 0.3 %, en línea con las previsiones.
Este alivio inflacionario coincide con otros datos económicos favorables. Por ejemplo, esta semana se reportó un aumento del empleo mayor al esperado. Además, la tasa de desempleo bajó a 4.3 %.
Desafíos para la Reserva Federal
A pesar de la mejora, la Reserva Federal aún enfrenta retos importantes. En particular, busca alcanzar su meta de inflación del 2 %, algo que no se logra de forma sostenida desde hace cinco años. Mientras tanto, su presidente, Jerome Powell, se acerca al final de su mandato de ocho años.
Desde el verano de 2024, la Fed ha reducido las tasas de interés en casi dos puntos porcentuales. Esta decisión siguió a un fuerte ciclo de alzas iniciado en 2022. En ese momento, la inflación superaba el 9 % anual. El recorte más reciente se aplicó en enero de este año.
Retrasos y advertencias
La publicación del informe sufrió un leve retraso. Esto ocurrió debido al cierre parcial del gobierno federal, que afectó al Departamento de Trabajo. Como resultado, la recolección de datos de precios se complicó. Este hecho podría influir en los próximos informes.
Algunos economistas advierten sobre posibles distorsiones en los datos anuales. En concreto, señalan que la falta de información sobre los costos de vivienda en octubre de 2025 pudo reducir las estimaciones. Sin embargo, este problema no afecta las cifras más recientes.
Impacto en consumidores y perspectivas
Aunque la inflación ha bajado desde 2022, los precios siguen siendo altos para muchos hogares. Por ello, el tema continúa entre las principales preocupaciones económicas. Esta situación influyó en la percepción pública durante la gestión de Joe Biden y favoreció el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.
De cara a 2026, las perspectivas son más favorables. Empresas como PepsiCo y General Mills anunciaron reducciones en algunos precios. Esto sugiere una menor presión sobre los consumidores.
Finalmente, tanto los mercados como las encuestas indican que no existe un temor inmediato a un repunte inflacionario. Esta percepción es clave para mantener la estabilidad y evitar nuevos aumentos de precios y salarios.

