RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- A pesar del crecimiento de los parques solares y eólicos en República Dominicana, el sistema eléctrico nacional continúa enfrentando dificultades para aprovechar toda la energía producida por estas fuentes. Entre enero y abril de 2026, un promedio diario del 14 % de la energía renovable generada no pudo ser inyectada al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI).
Los datos están contenidos en los informes mensuales del Organismo Coordinador (OC) del SENI. Asimismo, evidencian los retos que persisten para integrar plenamente la producción renovable a la red eléctrica del país.
Abril registró mayores niveles de vertimiento
Durante abril, el promedio diario de energía renovable desaprovechada alcanzó el 16.6 % de la producción generada. En consecuencia, aproximadamente 59,927.2 megavatios-hora (MWh) provenientes de parques solares y eólicos no pudieron ser utilizados por el sistema.
Además, entre el 3 y el 5 de abril se registró el período con mayores volúmenes de energía vertida. Este comportamiento reflejó las limitaciones operativas existentes en determinados momentos de alta generación.
El 4 de abril fue el día más crítico
De acuerdo con el Organismo Coordinador, el 4 de abril fue la jornada más crítica del período analizado. Ese día, el 37.4 % de la electricidad producida por las centrales renovables no pudo enviarse al SENI.
En términos absolutos, unas 5,326 MWh de energía fueron vertidas durante esa fecha. Es decir, más de un tercio de la producción disponible quedó sin aprovechar.
¿Qué es el vertimiento de energía?
El vertimiento, conocido internacionalmente como curtailment, se refiere a la energía que se desperdicia a pesar de que las plantas tienen capacidad para generarla. Sin embargo, factores operativos impiden que esa electricidad llegue a los consumidores.
Entre las principales causas figuran las restricciones en las redes de transmisión. Asimismo, también influye la insuficiente demanda en determinados períodos del día.
Un desafío para la transición energética
La situación pone de manifiesto la necesidad de fortalecer la infraestructura eléctrica nacional. De igual manera, especialistas consideran prioritario ampliar la capacidad de transmisión para acompañar el crecimiento de las energías renovables.
Además, mejorar la planificación del sistema permitiría reducir las pérdidas y optimizar el aprovechamiento de la generación limpia. Por tanto, el desafío no solo consiste en instalar más parques solares y eólicos, sino también en garantizar que la energía producida pueda integrarse eficientemente a la red.
República Dominicana ha experimentado una expansión significativa en proyectos de generación renovable durante los últimos años. No obstante, los datos del Organismo Coordinador evidencian que aún existen retos técnicos y operativos para consolidar una transición energética más eficiente y sostenible.

