RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie) determinó que el 100 % de las escuelas evaluadas presentó algún tipo de daño o vulnerabilidad. Los hallazgos incluyen problemas de mantenimiento, deficiencias constructivas y condiciones que requieren estudios estructurales más detallados.
Las evaluaciones abarcaron 60 centros educativos, equivalentes a 182 edificaciones. Los planteles están distribuidos en 11 provincias del país. Además, las inspecciones fueron realizadas entre 2006 y 2023.
Entre los principales problemas detectados figuran filtraciones, grietas, asentamientos diferenciales y desprendimientos. Asimismo, los técnicos identificaron deficiencias constructivas en diferentes edificaciones.
16 escuelas requieren evaluaciones estructurales
Uno de los hallazgos más relevantes corresponde a 16 centros educativos que necesitan una evaluación estructural detallada. Estos planteles forman parte de un grupo de 18 escuelas sometidas a una primera evaluación de vulnerabilidad sísmica.
Para este proceso, Onesvie utilizó la metodología FEMA P-154. De las 18 edificaciones analizadas, 16 obtuvieron una puntuación inferior a 2.
Sin embargo, este resultado no significa que las escuelas estén destinadas a colapsar. La metodología funciona como un mecanismo de selección. Por tanto, permite determinar cuáles edificaciones requieren estudios técnicos más profundos.
En consecuencia, Onesvie recomendó realizar evaluaciones estructurales en los 16 centros. Estos estudios permitirán establecer la capacidad resistente de cada estructura. Además, ayudarán a determinar las intervenciones necesarias.
Detectan condiciones asociadas al riesgo sísmico
Los informes también identificaron problemas que no siempre son visibles. Entre ellos aparecen las columnas cortas, una condición que puede aumentar la concentración de fuerzas durante un terremoto.
En términos sencillos, una columna puede quedar parcialmente restringida por paredes u otros elementos. Como resultado, puede recibir una mayor fuerza en una zona determinada de la estructura.
Asimismo, los técnicos encontraron deficiencias en las juntas que separan diferentes bloques de algunas edificaciones. En ciertos casos, estas eran inexistentes, estaban obstruidas o funcionaban de manera deficiente.
Estas juntas permiten que las diferentes partes de una estructura tengan cierto movimiento durante un terremoto. Por ello, cuando no funcionan correctamente, los bloques pueden golpearse y aumentar los daños.
Evaluaciones revelan otras vulnerabilidades
Los diagnósticos también identificaron irregularidades horizontales y verticales en algunas edificaciones. Además, se encontraron fisuras en muros de mampostería.
Estas condiciones pueden afectar la forma en que una estructura responde ante un movimiento sísmico. Por consiguiente, su identificación resulta importante para establecer las acciones de prevención.
El diagnóstico de Onesvie muestra que ninguno de los centros evaluados quedó completamente libre de algún tipo de daño o vulnerabilidad. No obstante, esto no significa que todas las escuelas presenten el mismo nivel de riesgo.
Por tanto, los resultados evidencian la necesidad de continuar con las evaluaciones técnicas. También muestran la importancia de ejecutar las intervenciones recomendadas para fortalecer la seguridad de los centros educativos ante posibles eventos sísmicos.

