RDÉ DIGITAL, HAITÍ.- Haití amaneció este sábado sin un rumbo político definido luego de expirar el mandato del Consejo Presidencial de Transición, organismo creado para estabilizar el país y conducirlo a elecciones generales que finalmente no se celebraron.
El consejo, integrado por nueve miembros y establecido en abril de 2024 tras la dimisión del entonces primer ministro Ariel Henry, concluyó su período sin un plan claro de sucesión, dejando al país en un limbo institucional en medio de un grave deterioro de la seguridad, acusaciones de corrupción y profundas divisiones internas.
Aunque existe consenso entre distintos sectores en que el organismo debía abandonar el poder, las fuerzas políticas no han logrado acordar una nueva estructura gubernamental, lo que incrementa el temor a un vacío institucional en uno de los momentos más frágiles de la historia reciente de la nación caribeña.
La crisis se ve agravada por la expansión de las pandillas armadas, el desplazamiento masivo de la población y la imposibilidad logística de organizar comicios.
Haití no celebra elecciones desde 2016 y no cuenta con autoridades electas desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse, ocurrido en 2021.
En este contexto, Estados Unidos ha respaldado que el actual primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé, permanezca en funciones más allá del vencimiento del mandato del consejo, e incluso ha impuesto sanciones a varios de sus miembros como mecanismo de presión para forzar una salida política negociada.
El país enfrenta ahora una transición marcada por la incertidumbre. Aunque se adoptó un calendario que prevé la celebración de elecciones generales el 30 de agosto de 2026, persisten dudas sobre quién ejercerá el liderazgo político en el período interino y bajo qué fórmula se garantizará la continuidad del Estado.

