RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS.- En el ámbito de la política exterior, la vicepresidenta demócrata Kamala Harris y el expresidente republicano Donald Trump presentan posturas marcadamente distintas. Harris, quien busca la continuidad en las políticas del presidente Joe Biden, se ha comprometido a mantener un apoyo “inquebrantable” a Ucrania, tras la invasión rusa en 2022.
En su reciente encuentro con el presidente ucraniano Volodimir Zelenski, reafirmó la intención de seguir suministrando armas al país. Por otro lado, Trump, quien gobernó de 2017 a 2021, critica la situación actual y promete resolver el conflicto, aunque no especifica cómo, y se ha mostrado más cercano a la figura de Vladimir Putin.
En cuanto a Oriente Medio, Harris respalda el derecho de Israel a defenderse y continúa apoyando la ayuda militar estadounidense, pero aboga por un alto el fuego en Gaza y Líbano, proponiendo una vía diplomática.
Trump, en contraste, acusa a Harris de “odiar a Israel” y sugiere que los ataques de Hamás no habrían ocurrido bajo su administración, abogando por un enfoque más agresivo.
Ambos candidatos consideran a China como el principal adversario estratégico de Estados Unidos. Mientras Harris probablemente mantendría la política actual de estabilización en las relaciones con Pekín, Trump adopta una postura más agresiva y cuestiona el compromiso de Estados Unidos con Taiwán en caso de una invasión china.
En cuanto a las alianzas, Harris celebra el restablecimiento de relaciones con la OTAN y otros acuerdos multilaterales, en contraste con la administración Trump, que se caracterizó por la ruptura de estos vínculos.
Respecto a América Latina, la política de Harris se alinea con la de Biden, promoviendo el diálogo y aplicando sanciones específicas contra países que violan derechos humanos.
En cambio, Trump ve a los migrantes latinoamericanos como “chivos expiatorios” y propone una política más dura, incluyendo aranceles generalizados y un despliegue militar contra carteles de la droga.

