RDÉ DIGITAL, IRÁN.- Irán lanzó una nueva salva de misiles contra Israel este martes. Sin embargo, negó mantener conversaciones con Estados Unidos.
El ataque ocurre tras declaraciones del presidente Donald Trump, quien afirmó que existían contactos “muy buenos” con Teherán. En contraste, las autoridades iraníes rechazaron dichas negociaciones.
Israel responde y mantiene ofensiva militar
El primer ministro Benjamin Netanyahu confirmó contactos con Washington. No obstante, aseguró que continuará los ataques para proteger a su país.
Por su parte, el ejército israelí informó de impactos en el norte del territorio. Además, lanzó bombardeos contra objetivos del grupo Hezbolá en Beirut.
Irán niega negociaciones con Estados Unidos
Desde Teherán, el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, afirmó que no existen diálogos en curso.
Asimismo, el portavoz de la cancillería, Esmaeil Baqaei, indicó que solo se han recibido mensajes indirectos. Por lo tanto, negó reuniones formales con Washington.
Según las autoridades iraníes, las declaraciones de Trump buscan influir en los mercados internacionales.
Tensiones afectan el mercado energético mundial
El conflicto ha impactado el suministro global de petróleo. En particular, Irán ha limitado el tránsito en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético.
En consecuencia, el director de la Agencia Internacional de Energía, Fatih Birol, advirtió sobre una posible crisis global.
“La economía mundial enfrenta una amenaza muy grave”, señaló. Mientras tanto, los precios del crudo han mostrado alta volatilidad.
Escalada militar en Líbano y el Golfo
Además de los ataques en Israel, la tensión se ha extendido a otros países. Arabia Saudita reportó la destrucción de varios drones lanzados por Irán.
En paralelo, Israel intensificó sus operaciones en Líbano. Según reportes, bombardeos en Beirut dejaron víctimas y daños materiales.
Asimismo, el grupo Hezbolá sigue siendo un objetivo clave en la ofensiva israelí.
Panorama incierto en Oriente Medio
En síntesis, el conflicto continúa escalando sin señales claras de diálogo. Mientras Estados Unidos habla de posibles negociaciones, Irán lo niega.
Si la situación persiste, el impacto podría extenderse más allá de la región. Por ende, crece la preocupación por una crisis internacional de mayor alcance.

