RDÉ DIGITAL, VENEZUELA (EFE).- El presidente venezolano, Nicolás Maduro, pidió este lunes a su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, pronunciarse sobre el veto que impidió la entrada de Venezuela al grupo de los BRICS, bloque económico conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.
“Prefiero esperar a que Lula observe, esté bien informado de los acontecimientos, y él como jefe de Estado, en su momento, diga lo que tiene que decir”, expresó Maduro en su programa semanal de la televisión estatal venezolana.
Maduro evitó culpar directamente a Lula y criticó en cambio a la cancillería brasileña, conocida como Itamaraty, por lo que considera una larga historia de acciones en contra de su gobierno.
“Es una cancillería muy vinculada al Departamento de Estado de Estados Unidos desde la época del golpe de Estado contra [el presidente brasileño] Joao Goulart en 1964. Siempre ha conspirado contra Venezuela”, sostuvo.
El veto, según el excanciller y actual asesor de Lula, Celso Amorim, se fundamentó en una “ruptura de confianza”, pues Maduro había prometido entregar un informe detallado sobre el escrutinio de las elecciones venezolanas, algo que aún no se ha cumplido.
Amorim explicó que esto motivó la decisión de vetar el ingreso de Venezuela durante la cumbre de los BRICS realizada en Kazán, Rusia, la semana pasada.
El contexto de la cumbre también estuvo marcado por la ausencia de Lula, quien se recupera de un accidente doméstico. Sin embargo, el fiscal general venezolano, Tarek William Saab, insinuó que la situación fue una “coartada” para justificar su falta en la cumbre, a lo que Maduro respondió: “Yo no me pronuncio sobre ese tema. Le toca a los médicos y al presidente Lula hablar”.
La relación entre Maduro y Lula, aunque históricamente cercana, ha mostrado distancia desde que el mandatario brasileño cuestionó la legitimidad de las recientes elecciones venezolanas, algo que la oposición de Venezuela ha denunciado como fraudulento.
No obstante, Lula se ha posicionado como uno de los líderes regionales con mayor influencia en los BRICS, que buscan contrapesar al G7 y a otros bloques económicos occidentales. En 2023, nuevos países como Etiopía, Irán, Egipto y Emiratos Árabes se unieron a los BRICS, mientras que Venezuela quedó fuera.
Maduro, no obstante, afirmó que su gobierno seguirá insistiendo en el ingreso al bloque y destacó que Venezuela no depende de Brasil o de otra nación para alcanzar sus objetivos:
“Hay que esperar resultados de los esfuerzos propios, nunca depender de nadie, llámese como se llame… Si nos dicen: ‘usted no puede ir para allá’, para allá voy”, concluyó, reafirmando su postura desafiante.

