RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- El sacerdote Padre Rogelio Cruz solicitó este lunes a la procuradora general Yeni Berenice Reynoso la paralización inmediata de los trabajos en Jet Set. El establecimiento fue escenario de la tragedia que dejó 236 fallecidos en abril de 2025.
La petición fue presentada mediante una carta fechada el 27 de abril de 2026. En ella, el religioso advierte que cualquier intervención podría afectar evidencias esenciales para el proceso judicial.
Además, explicó que la preservación del lugar resulta clave para las investigaciones en curso.
Carta alerta sobre posible alteración de pruebas
En el documento dirigido a la Procuraduría General de la República, con sede en Santo Domingo, se solicita detener de inmediato las labores en el centro nocturno.
Según la comunicación, el local constituye la prueba principal del caso. Por tanto, cualquier modificación estructural podría interpretarse como una alteración de pruebas.
Asimismo, recordó que un tribunal ordenó un nuevo peritaje. Esto refuerza la necesidad de conservar intacta la escena.
Padre Rogelio cuestiona el proceso judicial
Durante declaraciones a la prensa, Padre Rogelio expresó su preocupación por el manejo del caso.
“Se está demostrando una negación de justicia al permitir que se intervenga ese lugar”, afirmó.
Sin embargo, insistió en que la Procuraduría tiene la facultad de actuar para proteger la evidencia.
De igual forma, manifestó su falta de confianza en el desarrollo del proceso.
Video de reconstrucción desata controversia
La solicitud surge luego de que circulara un video en redes sociales. En las imágenes se observan trabajadores realizando aparentes labores de reconstrucción en las ruinas del Jet Set.
En consecuencia, diversos sectores cuestionaron la oportunidad de esas acciones.
Por ello, representantes de la diócesis acompañaron al sacerdote al Ministerio Público para depositar formalmente la carta.
Investigaciones continúan abiertas
La tragedia ocurrida en el Jet Set Club sigue siendo uno de los casos más sensibles del país.
Mientras avanzan las indagatorias, crece la presión para garantizar transparencia.
Finalmente, las autoridades enfrentan el reto de preservar cada evidencia del caso.

