RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.– El chantaje y la extorsión mediante redes sociales se han convertido en una industria que afecta a todos los sectores sociales en la República Dominicana, según advirtió el presidente del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones, Guido Gómez Mazara.
El funcionario aseguró que esta práctica mueve sumas millonarias cada año y que la mayoría de las víctimas evita denunciar por miedo o presión social.
De acuerdo con Gómez Mazara, solo el 15 % de las personas afectadas reporta los casos ante las autoridades. Mientras tanto, el resto intenta resolver la situación de manera privada.
Autoridades alertan sobre crecimiento de las redes criminales
El director del Departamento de Investigaciones y Crímenes de Alta Tecnología de la Policía Nacional, Edgar Arnaud, explicó que estas estructuras criminales ya no operan únicamente desde cárceles.
Según indicó, muchos de los responsables se encuentran incluso fuera del país y utilizan herramientas tecnológicas avanzadas para cometer los delitos.
Además, las investigaciones reflejan que el fenómeno ya no se concentra exclusivamente en el Gran Santo Domingo. Por el contrario, se ha expandido hacia distintas provincias, especialmente en la región Norte.
Jóvenes y mujeres participan cada vez más
Las autoridades también detectaron un aumento en la participación de jóvenes y mujeres dentro de estas redes delictivas.
Actualmente, las mujeres representan entre un 30 % y un 40 % de los involucrados en casos investigados o judicializados.
Asimismo, los organismos de seguridad señalaron que gran parte de los participantes posee conocimientos tecnológicos y experiencia en manejo de plataformas digitales.
¿Cómo operan las redes de chantaje?
Según Indotel, estas estructuras utilizan:
- Tarjetas SIM preactivadas
- Celulares robados
- Redes sociales
- Aplicaciones de mensajería
- Plataformas digitales internacionales
Gómez Mazara reveló que cada semana se comercializan unas 400,000 tarjetas SIM en el país. Muchas de ellas, afirmó, terminan siendo utilizadas por redes criminales.
Cárceles siguen siendo centros de operación
Aunque las autoridades sostienen que el delito se ha sofisticado, las cárceles continúan funcionando como centros de operaciones para extorsionadores.
El presidente de Indotel indicó que durante su gestión se han destinado alrededor de RD$300 millones para bloquear señales telefónicas en recintos penitenciarios.
Sin embargo, explicó que algunas empresas de telecomunicaciones se oponen a ciertas intervenciones porque podrían afectar el servicio en comunidades cercanas.
La Victoria continúa bajo observación
Uno de los casos señalados fue el de Centro Penitenciario La Victoria.
Según Gómez Mazara, el recinto continúa siendo uno de los principales focos de chantaje telefónico debido al acceso ilegal a dispositivos móviles dentro de la cárcel.
Indotel impulsa cambios legales
El organismo también aboga por una modificación urgente de la Ley 153-98 sobre telecomunicaciones.
Las autoridades consideran que la legislación actual quedó desactualizada frente a los delitos tecnológicos modernos.
Entre los cambios propuestos figuran:
- Mayor regulación digital
- Nuevos delitos tecnológicos
- Respuesta rápida de plataformas digitales
- Representación legal de empresas tecnológicas internacionales
Además, el director de Ciberseguridad del Indotel, César Moliné, aclaró que las eSIM utilizadas para conexión a internet también pueden ser rastreadas por las autoridades.
El miedo a denunciar sigue siendo el principal reto
Las autoridades reconocen que el principal obstáculo continúa siendo el silencio de las víctimas.
Según Indotel, muchos afectados prefieren pagar dinero o evitar exposición pública antes que acudir a la justicia. Como consecuencia, algunos casos terminan prolongándose durante meses e incluso derivan en tragedias personales.
El auge del chantaje digital refleja cómo la expansión tecnológica también ha abierto nuevas formas de criminalidad que desafían tanto al sistema judicial como a las instituciones de seguridad.

