RDÉ DIGITAL, ESTAMBUL.- Rusia y Ucrania celebraron este viernes en Estambul su primer encuentro de paz directo en tres años, con la mediación de Turquía. La reunión, encabezada por el ministro de Defensa ucraniano, Rustem Umerov, y el asesor presidencial ruso, Vladímir Medinski, marcó un intento de retomar el diálogo en medio de la guerra que inició en febrero de 2022.
A pesar del simbolismo del encuentro, las expectativas de avances concretos fueron bajas. Ambas delegaciones se sentaron frente a frente en una mesa en forma de U, pero los gestos previos —como el rechazo del presidente ruso, Vladímir Putin, a reunirse personalmente con su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski— minaron el optimismo.
Presiones externas y nuevas ofensivas
Ambas partes buscan convencer al presidente estadounidense Donald Trump de su disposición a negociar, en un contexto de presión diplomática global. Trump, de gira por Medio Oriente, declaró que espera reunirse pronto con Putin, a quien considera clave para desbloquear el proceso de paz.
En paralelo, Ucrania aceptó una propuesta occidental de alto el fuego de 30 días, pero Moscú la rechazó al imponer condiciones amplias. Las fuerzas rusas, según Kiev, se preparan para lanzar una nueva ofensiva en el terreno.
Bajas y tensión en aumento
El conflicto ha dejado más de 12,000 civiles muertos y decenas de miles de soldados ucranianos fallecidos. Las cifras rusas podrían ser incluso más altas, de acuerdo con analistas internacionales. En Kupiansk, al noreste de Ucrania, un ataque con drones mató a una mujer e hirió a cuatro trabajadores municipales.
Zelenski criticó el nivel de la delegación rusa y lo calificó como un “decorado teatral”, aunque envió a su ministro de Defensa para mostrar compromiso. El mandatario ucraniano también se reunió con líderes europeos y aliados occidentales en busca de respaldo.
Coordinación internacional y sin resultados inmediatos.
La cita en Estambul estuvo precedida por intensas reuniones entre representantes de Ucrania y asesores de seguridad de Estados Unidos, Alemania, Francia y el Reino Unido. El enviado especial estadounidense, Keith Kellogg, y el secretario de Estado Marco Rubio participaron en estos encuentros, aunque este último adelantó que no se esperaban avances relevantes.
“Es evidente que solo una reunión entre Trump y Putin podría destrabar el proceso”, dijo Rubio en Turquía.
Mientras tanto, Ucrania intenta demostrar su disposición a negociar, pese a los escasos avances y el riesgo de una intensificación del conflicto durante el verano.

