La disposición busca garantizar la continuidad de los servicios médicos y la atención oportuna a la población. Para ello, las autoridades instruyeron a los centros sanitarios a mantener el personal necesario y asegurar la cobertura hospitalaria durante las 24 horas.
Además, la institución procura que los establecimientos dispongan de medicamentos, insumos y equipos suficientes para responder ante cualquier eventualidad relacionada con las lluvias.
Verifican servicios básicos
A través de la Dirección de Centros Hospitalarios, el SNS instruyó a los directores de hospitales a comprobar el funcionamiento de las plantas eléctricas y garantizar el abastecimiento de agua y combustible.
Asimismo, los centros deberán adoptar medidas preventivas para reducir posibles daños en sus infraestructuras debido a las lluvias y los vientos asociados a la vaguada.
Estas verificaciones buscan evitar interrupciones en los servicios esenciales. También permiten que los hospitales mantengan sus operaciones ante posibles dificultades en el suministro eléctrico o de agua.
Coordinación hospitalaria
El SNS dispuso mantener la comunicación entre los establecimientos sanitarios y los Servicios Regionales de Salud. De igual manera, ordenó monitorear las condiciones de cada centro e informar oportunamente cualquier situación que pueda afectar su funcionamiento.
La coordinación permitirá identificar posibles riesgos y facilitar la respuesta ante incidentes relacionados con las condiciones meteorológicas.
La institución destacó que estas medidas buscan preservar la capacidad operativa de la red hospitalaria y garantizar atención con calidad y calidez a los usuarios que necesitan asistencia médica.

