Con ese desempeño, Lendeborg alcanzó una combinación estadística que solo tres integrantes del Salón de la Fama habían logrado desde la temporada 1985-1986. Además, se convirtió en el único jugador dominicano que ha conseguido al menos 85 puntos y 35 rebotes en sus primeros cuatro encuentros en la liga.
El novato acumula 87 puntos y 37 rebotes en sus primeros cuatro partidos. De esta manera, su nombre queda junto al de tres leyendas del baloncesto, aunque todavía es temprano para establecer comparaciones sobre sus respectivas carreras.
Junto a tres leyendas
Antes de Lendeborg, Patrick Ewing, David Robinson y Shaquille O’Neal habían alcanzado esa combinación de puntos y rebotes durante sus primeros cuatro partidos en la NBA.
Ewing registró 91 puntos y 43 rebotes con los Knicks de Nueva York en 1985. Por su parte, Robinson consiguió 97 puntos y 59 rebotes con los Spurs de San Antonio en 1989.
Shaquille O’Neal completó la lista en 1992, cuando acumuló 100 puntos y 67 rebotes con el Magic de Orlando. Desde entonces, ningún otro jugador había conseguido esa marca hasta la irrupción del dominicano.
Incluso figuras como Michael Jordan, LeBron James, Kobe Bryant, Kevin Durant, Stephen Curry y Luka Dončić quedaron fuera de ese registro específico. Aunque algunos superaron la cantidad de puntos, no reunieron ambos requisitos dentro de sus primeros cuatro encuentros.
Marca entre dominicanos
El registro de Lendeborg adquiere mayor relevancia al compararlo con el inicio de otros jugadores dominicanos o de ascendencia dominicana que han pasado por la NBA.
Karl-Anthony Towns consiguió su primer partido de al menos 30 puntos y diez rebotes en su encuentro número 48. Charlie Villanueva alcanzó esa combinación en el partido 177, mientras que Al Horford lo hizo en el 236.
Francisco García y Luis Felipe López nunca lograron un doble-doble de esa categoría. Trevor Ariza, jugador estadounidense de ascendencia dominicana, necesitó 602 partidos para conseguirlo.
En contraste, Lendeborg alcanzó los 31 puntos y 12 rebotes en su cuarto compromiso. Su actuación representa un comienzo excepcional para un jugador dominicano en la principal liga de baloncesto del mundo.
Un inicio sorprendente
Después del partido ante Denver, Lendeborg expresó su sorpresa por los resultados que ha conseguido en sus primeras presentaciones. Sus números reflejan un impacto inmediato tanto en la anotación como en el rebote y la distribución del balón.
El desafío ahora será mantener ese nivel a medida que avance la temporada y aumenten las exigencias de la competición. Sin embargo, su entrada en este selecto grupo ya constituye un hito estadístico para el baloncesto dominicano.
